jueves, 3 de diciembre de 2015

Siria; el reflejo de una comunidad internacional maquiavelica

Desde el 2011, Siria se ha convertido en una mesa de poker, donde sus jugadores apuestan sin importar cual sea el costo de la jugada -siempre y cuando consiguen a ganar. Algunos de estos jugadores juegan mas transparente que los otros: a algunos es fácil leer las jugadas, mientras los otros son difícil de predecir. A pesar que tienen diferentes estrategias, algo tienen en común: ganar y ampliar su poderío mundial.

Para poder entender, por qué somos testigos de tantos conflictos bélicos en la actualidad -a pesar de tantos instrumentos internacionales que fueron creados para impedirlos (como la ONU), hay que conocer primero, en qué se basa la política exterior de las principales potencias mundiales. A lo mejor, dirán, que países como Rusia y Estados Unidos basan su política exterior en distintas ideologías, pero la realidad es otra. Aunque, los sistemas políticos de estos países son diferentes, al igual que su idiosincrasia, no es mas que un maquillaje de la realidad para promover su país, tanto a nivel nacional, como internacional, y todo con el fin de manipular la sociedad, y crear un mundo paralelo, totalmente divorciado de la realidad en cual vivimos.

En las relaciones internacionales de la actualidad predomina la teoría del realismo ofensivo, cuyos principales actores -los Estados, para sobrevivir en el sistema actual, se ven obligados a proceder con la agresión y el expansionismo. Es decir, para ampliar su poder en la comunidad internacional, se rigen por la regla maquiavelica "el fin justifica los medios". Pues, la paz consigo trae nada mas la paz, y la historia nos dice que durante la paz ningún Estado ha multiplicado su poder, ya que en tiempo de la paz se encuentran en un estado pasivo y monótono. Siria es el reflejo de todo lo que hemos mencionado hasta ahora: pone en evidencia una comunidad internacional maquiavelica, cuyos principales actores se aprovechan de la crisis surgida desde el 2011. Algunos apoyan a Bashar al-Assad, otros a la "oposición" (cada ves mas fragmentada), y algunos incluso al grupo terrorista que se autodenomina Estado Islámico -aunque de una forma indirecta. Todo esto conforma un escenario turbulento, y una constante puja por el poder mediante las intervenciones militares, pero, donde la peor parte saca -como siempre, el pueblo. Las potencias utilizan a Siria como el trampolín para el auge del poder, y la retorica de la paz que suelen utilizar los lideres, es una utopía, ya que la practica nos demuestra todo lo contrario... Nos muestra una crisis humanitaria que se ha reflejado a través de la gran ola de migración proveniente del Oriente Próximo a Europa. Se muestra a través de las victimas mortales tanto en Siria, como en el resto del mundo con la firma de la ISIS. Nos muestra una inestabilidad global, y sin importar que el campo de batalla es en Siria, los efectos se hacen ver mas allá del continente asiático. Es la realidad de un mundo interdependiente.

Las potencias en su mano tienen la paz mundial, pero optan por seguir ganando y aumentando el poder, a pesar de las consecuencias negativas para el resto del mundo- para mayoría de nosotros. En ese aspecto, las potencias no se diferencian, todos actúan bajo la misma bandera, bajo el mismo color, conducidos por algo común, algo que los une: el hambre por el poder.


2 comentarios:

  1. Felicitaciones refleja mi forma de pensar. No cabe duda alguna que las potencias mundiales no quieren la paz, el negocio de la guerra inmenso , va contra sus principios cesar en sus funciones .

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  2. Felicitaciones refleja mi forma de pensar. No cabe duda alguna que las potencias mundiales no quieren la paz, el negocio de la guerra inmenso , va contra sus principios cesar en sus funciones .

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